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Aquí estoy, en mi mesa de trabajo, escuchando Hammerfall mientras escribo. Acabo de hacer una parada para un café y un cigarrillo y prosigo trabajando en la única faceta creativa que a día de hoy, me permite tener unos ingresos medio decentes: La joyería. Esta, ha ido conmigo de la mano desde pequeño. Mi padre era platero y este oficio, junto a los tebeos y los dibujos, me acompañaron desde que tengo uso de razón. En la adolescencia y madurez ya se fueron perfilando otras manifestaciones creativas tales como la música, la escritura, plastilina, colajes y manualidades varias. De pequeño, en las vacaciones de verano, mi padre me llevaba a su taller y ahí iba aprendiendo el uso de herramientas, diversas tareas sencillas de la época y de vez en cuando pues también desarrollaba mi creatividad con creaciones propias. Cuando acabé el colegio decidí dedicarme a la platería, más concretamente al tallado a mano con diamante que, a fin de cuentas, es como dibujar pero en vez de en papel pues en metal. Lógicamente tienes algunas limitaciones fijadas por la pieza y por la propia herramienta en si pero a mi me gustaba y no me pesaba tirarme las horas tallando sin parar con mis cascos de música puestos a toda potencia. Un día, tras siete años de estar en aquel taller clásico de toda la vida que me encantaba y que a día de hoy aún añoro, me fui. Tuve la enorme suerte de, tras un verano de trabajo en otros sectores, volver a la joyería de manos de una empresa sensacional en cuanto a condiciones económicas, trato con jefes y compañeros y donde perfeccione al máximo mi dominio del tallado al añadir, al ya clásico manual que conocía, el mecánico industrializado. Otros siete años en esta empresa que lamentablemente cerró y de la que guardo el recuerdo de una de las mejores etapas de mi vida.
Después de esto el tallado, de un día para otro, desaparecio casi por completo... Dejo de ser moda, rentable o que se yo... La cuestión es que las piezas iban minimizando pesos, eliminando trabajos demasiados artesanales y mas caros (como el tallado)... La nueva joyeria iba entrando en una nueva época más industrializada donde los pequeños talleres y artesanos estaban condenados a extinguirse en pos de operarios de fabricas de joyería... 14 años desarrollando una faceta de este oficio que ahora no me servía para nada... Empecé de nuevo. Cursos, estudios, trabajos en otros sectores hasta que un día volvieron a llamarme de otra empresa de joyería, ya en la dinámica industrializada mencionada, donde entre y es en la que continuo a día de hoy. En esta aprendí (y aprendo) multitud de otras facetas de la joyería: Pegado, laser, sacado de fuego, pulido, nudos... No es como en los antiguos talleres que aprendías el oficio completo, en esta nueva época industrializada, somos operarios de tareas concretas pero, pese a esto, considero importante y significativo mi paso por aquí dada la evolución y aprendizaje que me ha hecho permitir seguir dentro de este oficio en el que llevo toda la vida junto al cómic, el dibujo, la música, la autoedición... Estas últimas, a día de hoy, sin ser rentables economicamente aún.
Este año me esta resultando algo complicado y toda una prueba de superación y refuerzo personal. Hemos empezado a desarrollar el macrame y todo el arte creativo y manual de los nudos y labrados varios con hilo, algodón, nylon, cuero... Me esta costando trabajando ponerme al día ya que voy contra reloj porque en septiembre debo encargarme yo solo de la coordinación y gestión para que estos nuevos productos salgan bien. Este reto me ha hecho dejar muchas cosas en espera para así, todo el tiempo libre disponible dedicarlo en la mayor medida posible a tutoriales y practicas manuales cuantas más mejor. Esto ha hecho que se plasme igualmente una ¿extraña? idea que tenía en mente desde hace algunos años y que alguna vez he intentado hacer con bocetos varios tales como Dimensión Joya. Esta idea se basaba en canalizar o unificar la creatividad laboral con las demás que no son rentables economicamente actualmente. La creación de un lugar donde disponer de las diversas armas o herramientas creativas para poder desarrollar todas mis facetas simultaneamente es ya un hecho. Esto es un gran paso evolutivo y creativo.
Para mi es un gran ejercicio de dureza mental apartar otras cuestiones creativas ya que en mi mente están constantemente bailando ideas y proyectos mil... Este diario es una forma de catarsis y de alguna forma intentar justificarme y centrarme ya que en la primeras entradas del blog las referencias creativas eran de las acciones creativas "no rentables" y debo intentar, al menos intentar, centrarme lo más posible, hasta octubre por lo menos en la faceta creativa rentable porque lo mismo si no lo hago me quedo solo con las facetas creativas "no rentables" y entonces me voy a reir mucho. Cuestiones pendientes como Simple World, Fanzipote, Katapum, Bladegar... He de apaciguarlas un poco.
He pensado llamar al blog Diario Creativo-Existencial para ampliar el contenido a la creatividad en toda su expresión propia, ajena y circundante... Algo parecido a lo que hice hace tiempo ya con Perseverante Creatividad Obsesiva (otro de mis miles de proyectos pasados).
P.D. Si, ya lo sé, en la primera entrada dije que no me complicaría con los nombre y lo dejaría estar pero es que... ¡¡Es un vicio superior a mí!!

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